Restaurante Sal Gorda

Restaurante Sal Gorda. 2014
Sevilla.


El restaurante Sal Gorda ocupa una casa del siglo XIX en la calle Alcaicería, en pleno barrio de la Judería de Sevilla. La casa, de planta muy reducida (poco más de cuarenta metros cuadrados) y cuatro  plantas de altura, se había utilizado durante muchos años como tienda de zapatos, de ahí los generosos escaparates que posee en planta baja. Una solución de fachada que decidió conservarse en la reforma, porque contribuye a introducir la calle dentro del local, ampliando virtualmente el espacio.

 

Las características físicas del edificio obligaron a situar la cocina en la segunda planta y a inventar un espacio multifunción en planta baja. Un espacio que, arropado por un muro de mármol y vidrio, sirve como barra de bebidas, lugar de recepción de clientes, zona de oficio para la presentación de platos y expositor de bebidas. En cuanto a los revestimientos, se decidió replicar el concepto que manejan los clientes, con una cocina basada en la tradición local, a la que se añaden técnicas y conceptos actuales. Así, se utilizaron materiales tradicionales pero sacados de contexto: planchas de hierro pintadas con oxirón de forja para cerrar los cuartos húmedos, suelos de piedra, paños con alicatados verde oliva en las zonas de oficio y carpinterías, techos y mobiliario realizados en madera de nogal. Materiales que forman volúmenes que atraviesan las distintas plantas y que van cosiendo el programa a nivel vertical, dando continuidad a todo el restaurante.