Bar Los Palillos

Bar Los Palillos. 2012
Sevilla.


Realizar una fusión entre las gastronomías japonesa y andaluza, mezclando ingredientes y técnicas de ambas culturas; ese es objetivo con el que abrió Los Palillos, un restaurante ubicado en la planta baja de una casa del siglo XVII, en la sevillana Plaza de la Pescadería. Una filosofía que se transmite a todos los aspectos del diseño, desde el mismo nombre del local –que se puede referir tanto a los kanji japoneses como al nombre popular que reciben las castañuelas en Sevilla- hasta los materiales escogidos para la reforma, los motivos gráficos o la iluminación.

 

A nivel formal, el restaurante reinterpreta ciertos aspectos que comparten las tabernas clásicas de Japón y Sevilla. De este modo, una barra alargada recorre longitudinalmente el espacio y se va transformando en mesa, mostrador de productos y zona de trabajo a la vista, mediante giros geométricos y cambios de altura. Un volumen complejo, que se forra con listones de madera de pino cepillados, en una evocación de ese amor por los materiales sencillos y apenas manipulados que manejan los artesanos orientales, pero que también utiliza las tradicionales persianas de listones andaluzas, pintadas con colores atípicos, en su parte superior. Una solución que ayuda a desmaterializar el espacio, al tiempo que incide en el diálogo entre culturas.